Categoría: Enseñanza

Cómo no enseñar a tus hijos la Biblia

marzo 6, 2021

por John Wells

Recientemente leí todas las cartas de Pablo en una sentada. Te recomiendo mucho que lo hagas al menos una vez.

Sorpresivamente me tomó menos de un minuto.

La noche anterior había leído acerca de Jesús caminando sobre el agua, como calmó la tormenta con su sola palabra. De estos versículos yo tomé que Dios puede ayudarme cuando estoy asustado. Y la noche anterior leí acerca de Daniel en el foso de los leones y descubrí que Dios me va a proteger de cualquier peligro.

Si no has adivinado, estaba leyendo una Biblia para niños. Si tienes hijos pequeños, estás bastante familiarizado con la aplicación a tu vida que encuentras en las Biblias para niños y en las lecciones de la iglesia; una simple historia con una lección moral.

VALORES DE UN HÉROE

En estos escenarios los niños aprenden a ser honestos, a compartir, e incluso a obedecer a sus padres. Estos son valores que deseamos ver, ¿verdad? Sin embargo, cuando leemos una de estas historias en una Biblia para niños o cuando nuestros hijos salen de la escuela dominical con su manualidad con bolitas de algodón pegadas con pegamento y brillantina y una enseñanza moral, a veces me estremezco.

¿Por qué? Porque recuerdo haber aprendido las mismas lecciones al crecer en un hogar secular. Eran enseñadas por los grandes héroes de la fe: He-Man, G.I. Joe, y las Tortugas Ninja. Estas eran historias para niños diseñadas para enseñar buen comportamiento.

De adulto, escuché el Evangelio y me di cuenta de mi moralidad condenadora (Rom. 2:12-15). Como padre, me di cuenta que fallé en enseñar a mis hijos la increíble historia de redención permitiendo que lecciones secundarias morales usurparan el mensaje principal de la Escritura. En esencia, les estaba enseñando que había poca diferencia entre el poder del Evangelio y el poder de Grayskull. Necesitaba hacer cambios. Mis hijos necesitaban aprender a leer y entender la Biblia en sus propios términos.

4 COSAS QUE EVITAR

Aunque los sustitutos baratos del Evangelio toman muchas formas, frecuentemente giran en torno a la mala interpretación de la narrativa en cuatro maneras:

  1. Enseñar narrativas como fábulas moralistas.

Las narrativas del Antiguo y Nuevo Testamento son frecuentemente enseñadas como una versión espiritual de las Fábulas de Esopo. Por ejemplo, Jonás es tratado como una historia sobre cómo el desobedecer a Dios traerá desastre. Aunque ese punto es cierto, las narrativas bíblicas no son única ni principalmente diseñadas para transmitir una mera lección moral.

  1. Usar una extrapolación y un subtexto excesivos.

Los niños son invitados a leer entre líneas, asignar sentimientos y motivos a los personajes e identificarse a sí mismos como los héroes de la historia. Se les pregunta cosas como: “¿Por qué piensas que el niño quería compartir sus peces y el pan?”, o “¿Cómo crees que este acto hizo sentir a Jesús?”

  1. Implicar teología de la prosperidad

Muchas veces las lecciones caminan, y a veces cruzan, una delgada línea en la teología de la prosperidad al prometer que Dios siempre va a proteger sus cuerpos, sanar sus enfermedades, y proveer sus necesidades materiales. Esa teología rápidamente se rompe con niños que sufren abuso, dificultades en su familia y enfermedades serias. Estos hasta podrían preguntarse si ellos causaron sus propias dificultades o de alguna manera tienen la culpa.

  1. Excluir los libros poéticos, proféticos y epístolas

Si los llegan a cubrir, estos géneros frecuentemente son combinados en una sola historia y enseñados como una narrativa. Tanta teología se pierde a favor de una enseñanza moral.

5 COSAS QUE ABRAZAR

¿Cuál es la alternativa? Como padres creyentes somos responsables de criar a nuestros hijos en disciplina y amonestación del Señor (Ef. 6:4). Es nuestra responsabilidad de enseñarles cómo estudiar su Palabra. Queremos que vean la Biblia no como una colección de fábulas morales, sino como la historia épica de redención.

Aquí hay cinco breves consejos para alcanzar esta meta:

  1. Lee y habla con tus hijos acerca de la Biblia.

Deuteronomio 6:4-9 dice que enseñemos a nuestros hijos en nuestros hogares, cuando viajamos, cuando nos acostamos por la noche, y cuando nos levantamos por la mañana. Las conversaciones acerca de Dios y su Palabra deben ser una parte constante en la interacción diaria con nuestros hijos.

  1. No te apoyes solo en Biblias para niños.

Haz que tus hijos entiendan las Escrituras tanto como sea posible. Aún las mejores Biblias para niños son un reemplazo inferior para la Biblia real, así que úsalas solo de manera complementaria y escoge aquellas que tienen un enfoque en el Evangelio. (Una excelente opción es: Historias Bíblicas de Jesús para Niños: Cada Historia Susurra su Nombre).

  1. Enséñales a pensar por párrafos en las Epístolas.

Ya que cada párrafo contiene una idea completa, lee una a la vez y ayuda a tu hijo a pensar en ello. Dependiendo de su edad, pudiera ser que tengas que detenerte al final de cada oración para hacer preguntas. Los niños mayores pueden ser capaces de manejar dos o tres párrafos a la vez. La meta es aprender a comprender lo que el autor bíblico está comunicando.

  1. Cuando lean narrativa, lee la historia completa y haz preguntas.

Haz preguntas acerca de los personajes, la trama y resolución de la historia. Apégate a los detalles de la historia al hacer preguntas, y resiste de leer entre líneas. Finalmente, haz preguntas de “por qué” para ayudarlos a ver temas de redención más ampliamente. Resiste al impulso de concentrarte solamente en la moralidad de las acciones de los personajes.

  1. No asumas que debes tener todas las respuestas.

No saber todas las respuestas a todas sus preguntas puede ser constructivo. Haz de ello una oportunidad divertida de buscar juntos, mostrándoles con tu ejemplo cómo encontrar la respuesta en el proceso.

ELLOS LO VALEN

Empezamos esta práctica con nuestros hijos, e incluso mi hijo de cinco años puede seguirnos el paso. Ciertamente el trabajo es más retador que leer una página de la Biblia para niños, pero nuestros hijos lo valen.

Que podamos tomarnos el tiempo para invertir en su comprensión de las Escrituras y las buenas nuevas que proclaman.

Este artículo se publicó primero en www.thegospelcoalition.org. Traducido y usado con permiso.

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Autor

  • Tiene una Maestría en Divinidad en Temple Baptist Seminary y ha trabajado en plantar iglesias, como pastor de enseñanza, y director de cuidado congregacional. Está casado y tiene dos hijos.

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