Categoría: Padres

Disciplinas espirituales para papás cansados

September 13, 2026

En la universidad solía sentarme por horas a leer, estudiar y memorizar las Escrituras (descuidando algunas de mis clases). Ahora que soy papá de dos niños (de 3 y 5 años) con una esposa, el trabajo y muchas ocupaciones, mis disciplinas espirituales tienen que verse diferentes.

Ser papá puede ser agotador. Trabajas todo el día, luego llegas a casa a tiempo para ayudar con la cena y poner a los niños a dormir. Ayudas a limpiar la casa y, si tienes suerte, tienes 15 minutos para ponerte al día con tu esposa antes que tus párpados se carguen de sueño.

Está de moda hablar de “disciplinas espirituales” y “reglas de vida”; pero, ¿cómo funciona eso para los exhaustos papás de niños pequeños? Sería contraproducente decirles a mis hijos que me dejen tranquilo y miren algunas películas para que yo pueda hacer un estudio de la Biblia de 3 horas acerca de cómo ser un padre amoroso. Pero, cuando las necesidades de la familia ocupan la mayoría de nuestros minutos libres, ¿dónde encajan los hábitos espirituales?

 

Si deseas crecer, Dios ya está obrando

Estás leyendo este artículo porque has comenzado planes de lectura de la Biblia y no los has terminado; has marcado tiempos de oración en tu calendario y no los has mantenido; quieres crecer en tu fe pero te has dado cuenta que “el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mat. 26:41). Para los padres que se encuentran en la ajetreada etapa de la crianza de niños pequeños, la carne puede sentirse especialmente débil.

Pero hay buenas noticias. San Agustín dijo: “Desear el auxilio de la gracia es el comienzo de la gracia”. Si deseas intimidad con el Señor, una fe creciente y conocer su Palabra, quiere decir que el Espíritu está obrando.

Sin embargo, la intención sin implementación es insensatez. Necesitamos disciplinas habituales si vamos a crecer en discipulado. Dallas Willard dividió las disciplinas espirituales en dos categorías: compromiso y abstinencia. Hay cosas que haces y cosas que no haces. Si eres un papá con poco tiempo, estas categorías pueden ser un marco útil para reflexionar de forma creativa sobre los hábitos espirituales. Aquí tienes algunas ideas para considerar.

 

Disciplinas de compromiso
  • Invierte en la iglesia. Di no a cosas buenas como los deportes de club con desayuno para hacer de la reunión semanal una prioridad. Haz esto no sólo por tu propia salud, sino también para modelar un hábito crucial para tus hijos. Reunirte habitualmente con tu iglesia local es el “elemento indispensable”, el punto de partida esencial para el crecimiento espiritual.
  • Léeles a tus hijos. Este es otro hábito “2×1” que beneficiará tanto a las almas de tus hijos como a la tuya. El pueblo de Dios es un pueblo que lee. Adquiere una Biblia adecuada para su edad (yo he estado usando La Biblia en Acción con mi hijo). Léeles Las Crónicas de Narnia. Pausa cuando tengan preguntas, permite que te interrumpan. No solo les enseñes, aprende con ellos.
  • Aprovecha los momentos de oración. Sigue el consejo de Pablo en 1 Tesalonicenses 5:17 y desarrolla un instinto perpetuo de oración. Ora cuando comes, cuando abres tu laptop, cuando tengas un momento libre. Reconoce y agradece la presencia de Dios a lo largo del día.
  • Devora las Escrituras. No solo leas la Biblia, mastícala, memorízala y asimílala. Digiere y aplica. Tú eres lo que comes. No es necesario que cada comida sea un festín, pero debes nutrirte espiritualmente o sufrirás osteoporosis espiritual. No tiene que ser algo muy elaborado, haz un plan de lectura que sabes que puedes cumplir y hazlo crecer poco a poco. Intercambia uno de los podcast que escuchas por una app que te lea la Biblia.
  • Pon una alarma. Levántate a la misma hora cada día, incluso si tus hijos no lo hacen. A Jocko Willink le gusta decir: “levántate antes que el enemigo”, y aunque tus hijos no son tu enemigo, el tiempo sí puede serlo. Asegúrate de tener tiempo en la mañana, sin prisas, para priorizar los hábitos espirituales.
  • Haz ejercicio físico. Vé al gimnasio, sal a correr. Sé un buen administrador del cuerpo que Dios te dió. Acelera tu ritmo cardíaco, turnate con tu pareja, pero háganlo realidad. Separar nuestras almas de nuestros cuerpos es el mundo de los gnósticos.
  • Disfruta el tiempo con tu esposa y tus amigos. Disfruta a tu esposa; conoce sus esperanzas, sueños y miedos; celebren ocasiones especiales, utiliza todo el tiempo vacacional que tengas disponible. Jueguen, oren, apunten a Jesús el uno al otro. “Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad” (Ecl. 9:9). También disfruta el tiempo con los hombres que están en tu vida. Hagan actividades divertidas; tomen turnos con sus parejas o contraten una niñera. Para un padre ocupado, la amistad significativa con otros hombres puede ser una de las primeras cosas que sacrifica; pero, por tu salud espiritual, lo necesitas. 

 

Disciplinas de abstinencia
  • Eliminar o cerrar sesión. Las redes sociales son, en gran medida, un hoyo negro improductivo. Te agota y te quita el tiempo que necesitas para hacer cualquiera de las actividades listadas arriba. Imagina si cambiaras el 90% del tiempo que pasas deslizando la pantalla por oración o lectura, o el estar “al día” con los eventos globales por un tiempo agradable con tu pareja y amigos.
  • Limita tu tiempo frente a la pantalla. Resulta que muchos padres cansados tienen suficiente tiempo para un maratón de Netflix, o ver videos sobre los deportes, pero no “tienen tiempo” para leer, orar o lavar los trastes. Establece un límite estricto a tu tiempo diario frente a la pantalla. Si es importante para los niños, es importante para ti también.
  • Deja tu teléfono. Cuando lleves a tus niños al parque o cuando vayas a una cita con tu pareja, deja tu teléfono en casa o en el carro. Estate presente. No permitas interrupciones cuando estás con la gente que es tu primer llamado. Dejar tu teléfono te permite prestar atención a tu propia alma y las almas de los demás.
  • Di que no. Mucho. No te sobrecargues, ni a tu familia, de actividades. Ceder a la presión de estar sobre involucrado va a destruir tu alma; establece límites en tu hogar. Dedica tiempo a lo que es, y quién es, más valioso.
  • Practica la castidad. Nada perjudica tanto tu matrimonio, tu crianza y tu caminar con Jesús como el pecado sexual. Pide ayuda; busca consejería; confiesa tu pecado, haz lo que se necesite. Toda tu energía sexual, sin excepción, debe canalizarse hacia una conexión mutuamente edificante dentro de tu matrimonio. Tu salud espiritual se beneficiará al practicar la virtud cristiana clásica de la castidad.

 

Un papá que dedica tiempo a las disciplinas espirituales será, como resultado, un mejor padre. Tu salud espiritual establecerá el tono y el marco de referencia para la salud espiritual de tu familia.

Sí, tu tiempo es limitado, pero Dios quiere conectar contigo. “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Stgo 4:8). Dale a Dios lo que quiere. Él te quiere a ti; a menudo. Ríndete a Él en las cosas pequeñas y en las grandes.

A veces, bastará con un pequeño ajuste a tu estrategia actual; otras veces, tendrás que renovarla por completo. La gracia, por medio del Espíritu Santo, ya está obrando. Ahora nos corresponde a nosotros desplegar nuestras velas y participar en su obra.

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Autor

  • Seth Troutt (DMin por el Covenant Theological Seminary) es el pastor docente en la iglesia Ironwood Church en Arizona. También es el autor de "Authentic Masculinity". Él y su esposa Taylor tienen dos niños pequeños. Lo puedes seguir en X o en su página web.

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