Categoría: Sexualidad

Episodio 224: La sexualidad sabia, con Arturo Valdebenito

October 6, 2026

La sexualidad desenfrenada de nuestro mundo actual nos pudiera hacer pensar que estamos enfrentando un problema nuevo. Pero el libro de Proverbios, el manual de la sabiduría antigua, aborda los problemas de la sexualidad necia y las bendiciones de la sexualidad sabia. Esta conversación te equipará para hablar bíblica y sabiamente sobre la sexualidad en tu hogar. 

 

Transcripción:

Susi: Estamos criando a nuestros hijos en el siglo XXI, y solemos pensar que estamos enfrentando retos que ninguna generación previa ha enfrentado, especialmente en lo que refiere a la sexualidad. Como parte de la serie que estamos llevando sobre el libro de Proverbios aquí en el podcast de Crianza Reverente, en este episodio vamos a ver lo que este libro de sabiduría tiene que decirnos sobre la sexualidad. 

Quizás nos vamos a sorprender y descubrir que los retos actuales no son tan diferentes a los que muchos padres han enfrentado a lo largo de la historia, especialmente el padre que escribió el libro de Proverbios para su propio hijo. 

Nuestro invitado de hoy es conferencista para Respuestas en Génesis, un ministerio que trata temas de la sexualidad y el género con mucha precisión bíblica. También es nuestro amigo chileno Arturo Valdebenito. ¡Bienvenido, Arturo! Muchas gracias por aceptar esta invitación a acompañarnos.

Arturo: Gracias, Susi. Muchas gracias, un placer de estar contigo y también participar de tu podcast que tiene tanto alcance.

Susi: Gracias a Dios por eso. Tú fuiste pastor en Santiago de Chile por 20 años…

Arturo: 20 años pastoreando en Chile, en la ciudad de Santiago particularmente. Y el Señor hoy me tiene sirviendo a la iglesia de otra manera, no en una iglesia local a tiempo completo, pero haciendo apologética y también consejería bíblica por ACBC.

Susi: De hecho, iba a comentar eso, porque me encanta que tengamos esa perspectiva también de la consejería bíblica, porque al final los padres somos consejeros.

Arturo: Así es. Todo el tiempo, desde que tenemos nuestros hijos, incluso para lo que es nuestro matrimonio, siempre estamos buscando el consejo de Dios y aconsejándonos unos a otros. Así que es un gran desafío. Ha sido muy bonito poder integrar la apologética con la consejería, porque evidentemente hay una perspectiva de la consejería que no surge de la Palabra, y tenemos que defender la autoridad de la Biblia.

Susi: Así es. Bueno, y pues tienes a tu esposa Bere.

Arturo: Así es. Y dos hijos. Tengo uno de 26 que está en Chile trabajando como ingeniero, y el menor está acá en México con nosotros, casado, recién casado. Muy contento por eso. Tengo una nuera mexicana, así que muy feliz y agradecido al Señor por la vida que nos da, y poder ver a mis hijos también crecer en el Evangelio.

Susi: Amén, así es. Es un gran gozo. 

Arturo: Amén.

Susi: Gracias a Dios. Pues vamos a entrar en tema. Sabemos, Arturo, que el tema de la sexualidad, y todos los subtemas que abarca, es algo que Respuestas en Génesis como ministerio reconoce como muy importantes para que uno tenga una perspectiva bíblica del mundo y de uno mismo como persona. En general, ¿cómo el libro de Proverbios va a contribuir a que nuestras familias tengamos ese trato sabio del tema de la sexualidad?

Arturo: Toda la Escritura es inspirada, como dice la Biblia, y útil. Pero creo que particularmente el libro de Proverbios es un libro muy rico en sabiduría. De hecho, ese es el objetivo de ese libro: traernos sabiduría. Y no es una sabiduría que es acumulada por los hombres; es una sabiduría que viene inspirada por Dios. Por lo tanto, teniendo ese foco claro, creo que ir al libro de Proverbios es considerar a Dios hablándonos de cómo podemos llevar nuestra comprensión del mundo, del ser humano y, por supuesto, de la sexualidad desde la perspectiva de alguien que creó la sexualidad, que es Dios. 

Dios es el Creador de todas las cosas, y por eso creo que Proverbios, podríamos decir, es meternos en un posgrado de la escuela de la vida. Y es llevarnos desde el concepto a la práctica, particularmente en la educación, en la paternidad y en el gran desafío que tenemos de criar a nuestros hijos en el temor del Señor.

Susi: Sí, el libro de Proverbios junta o combina muchos temas también. A veces no nos damos cuenta cuántos temas abarca.

Arturo: Es muy amplio. Nos va a llevar por una caminata desde temas del trabajo, de la pereza, cómo abordamos las motivaciones, el uso de las palabras, las relaciones entre uno y otros. La verdad que es demasiado amplio lo que Proverbios aborda. Pero creo que es muy simple para aplicarlo. No necesitas ser un doctorado en teología. Te lleva directamente a mirar el mundo y la vida y la aplicación de los principios bíblicos de manera muy efectiva. Así que es muy valioso para nosotros como padres.

Susi: Este libro obviamente trata muchos temas, como dijimos, pero fue escrito principalmente—sabemos que algunas partes tienen diferentes autores, pero principalmente el libro de Proverbios fue escrito por un padre para su hijo varón. 

Arturo: Exactamente.

Susi: Entonces, cuando vemos que en esas secciones donde este padre le escribe a su hijo varón, trata temas relacionados a la sexualidad, en particular el adulterio, ¿qué podemos inferir sobre la importancia que este autor le daba al aspecto de la sexualidad en la vida de su hijo?

Arturo: Sí, es evidente ese énfasis que tiene el autor. Porque la sexualidad es un aspecto muy importante en la vida humana. Dios nos hizo seres sexuales, y, por lo tanto, todo lo que es la vida sexual, el deseo sexual, es algo que Dios puso en el principio. Claro, en el principio era perfecto. Todo funcionaba muy bien: nuestras pasiones ordenadas, nuestras prioridades ordenadas. Entender la vida para la gloria del Señor era sin duda ese despertar de cada día de Adán y Eva antes de la caída. 

Pero de ahí en adelante vemos cómo eso se ha desvirtuado. Me gusta como también Romanos lo plantea: el hecho de haber cambiado la verdad por la mentira, cambiar al Creador por la criatura y el uso natural de los cuerpos, ha llevado a una degradación de la sexualidad en la vida de los seres humanos. Pablo en Efesios también hace referencia en el capítulo cuatro, cuando dice que los seres humanos tienen el entendimiento entenebrecido. Caminan en la vanidad de su mente. 

Cuando uno explora estos textos, al final dice que eso deriva en una entrega a las lascivias, a cometer hechos vergonzosos. Es decir, el uso incorrecto, pecaminoso, de la sexualidad es el fruto de no tener la sabiduría de Dios y la dirección de Dios todo el tiempo. Por eso creo que el libro de Proverbios es muy útil. Este papá está claramente enfocado en ese punto. Él sabe que la sexualidad en nosotros es importante, que va a ser una lucha y que ese hijo va a enfrentar un mundo que está hablando también con proverbios, pero proverbios diabólicos. La carne va a tirar sus proverbios. Nuestra carne y Satanás van a lanzar sus propios proverbios. Pero Dios va a poner los Proverbios correctos.

Esa es la razón de que el padre quiere ponerlo en la mente de su de su hijo en particular. Así que es muy, muy importante ver cómo este hombre lo plantea. Warren Wiersbe dice que estos Proverbios son no solamente cuestiones de la mente, sino del corazón. Y ese es el punto que creo que también este padre está atendiendo. No es sólo una práctica correcta, sino también hay un asunto en tu corazón que tiene que ser atendido. Eso es lo que desarrolla muy claramente en Proverbios 5 en particular.

Susi: Sí. Es como un padre preocupado por su hijo, no solamente la vida futura de su hijo, sino el corazón que su hijo va a tener que lo va a llevar hasta ese punto, la trayectoria que este hijo está tomando en su vida.

Arturo: Exacto. Porque somos y hacemos lo que es nuestro corazón. Por lo tanto, el padre no va a abandonar el hecho de que hay un aspecto en el corazón de su hijo que tiene que ser abordado y que claro, se muestra en la práctica. Pero no es sólo corregir una práctica; es también abordar los asuntos del corazón. Es por eso que, cuando parte Proverbios, comienza con ese punto: hay una necesidad, hijo. Tú tienes que buscar esa sabiduría porque el problema está dentro de ti. No sólo el problema está fuera de ti.

Susi: Uno de los capítulos en Proverbios más conocido, yo creo, que habla de lo que podríamos decir es la sexualidad, es el capítulo 5. En el capítulo 5 obviamente empieza el padre hablando a su hijo. Le llama la atención y luego pasa 14 versículos dándole a su hijo advertencias sobre la mujer extraña. Ayúdanos—obviamente leemos esto como padres modernos y como que: “No, mi hijo nunca va a estar en esa situación”. Pero ¿cómo estas advertencias y las consecuencias tienen incluso una aplicación más amplia para nosotros el día de hoy como padres? ¿O más amplios que solamente un joven varón tentado por una mujer mala en la esquina?

Arturo: Correcto. Este capítulo en particular, y en su paralelo, el capítulo 7, que también tiene una similitud muy interesante con el capítulo 5, creo que ahí uno puede armar un bosquejo muy ordenado de cómo este padre está tratando los temas importantes, como tú dijiste, en estos 14 versículos. Yo creo lo primero que uno se da cuenta en los dos primeros versículos es que él está desafiando al hijo a que él tiene que asumir la búsqueda de la sabiduría. Es decir, la sabiduría está disponible, pero tú tienes que buscarla. Si tú vas a crecer y quieres ser un hombre exitoso en la vida, por un lado, y, por otro lado, estar en el camino del Señor, tú tienes que asumir esa responsabilidad.

Es como cuando Pablo le dice a Timoteo: huye de las pasiones juveniles. Sigue la justicia, la fe, el amor. Tú te encargas. Yo estoy aquí; soy tu padre. Te doy consejos. Pero no voy a estar todo el tiempo. Tú tienes que crecer y madurar. Tú tienes que asumir. Como padres tenemos que ayudar a nuestros hijos a que ellos entiendan que esa dependencia de nosotros, que en la medida que ellos crecen, va cayendo, va bajando, y ellos tienen que asumir la responsabilidad de depender del Señor, de buscar esa sabiduría, de someterse al Señor, de resistir al diablo, y que eso no pasa sin esa actividad personal de asumir nuestra santificación como una responsabilidad. Y eso, creo que en los dos primeros versículos es un llamado al hijo. 

Luego del versículo 3 al 6, él le advierte sobre el engaño del pecado. De hecho, esa es la capacidad que tiene el pecado: de engañarnos. Si nos diéramos cuenta siempre, no sería engaño, ¿cierto?

Susi: Exacto.

Arturo: El pecado tiene esa capacidad—Satanás—de engañarnos, de encubrirse como algo positivo, algo bueno, placentero para nosotros, pero que al final trae serias consecuencias. Por eso él hace referencia a los labios de la mujer extraña que “destilan miel” (v.3). Es como un espejismo. Parece todo tan espectacular, pero detrás está el puñal de la muerte, del pecado que engendra la muerte. Por eso el versículo 5 dice: “Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al Seol”. Es decir, no era tan bueno como parecía. 

Entonces, mostrarles a nuestros hijos que el placer que, dentro del pacto del matrimonio, en el caso de la sexualidad, es algo bueno, puede ser extremadamente dañino y peligroso fuera del orden que Dios creó. Por eso le dice: “Ten cuidado”, porque lo que va a venderte el mundo, lo que vende una mujer extraña en este caso, y hoy día vemos en las redes sociales, los comerciales, toda publicación está tratando de mostrarnos algo aparentemente muy bueno, placentero para ti—usando las palabras de Romanos, que va a ser “bueno, agradable y perfecto” (Ro 12:2) para ti, pero que en realidad no lo es. Finalmente es muy destructivo.

Es bien interesante que luego le dice: “OK, si tú sabes que esto es peligroso”, el versículo 7 al 8 le dice, “tienes que entender que hay un valor en mantenerte en una distancia segura”. Para mí eso es lo que dice: “Ten cuidado. Mantén la distancia”. El verso 7 dice: “Y no os apartéis de las razones de mi boca. Aleja de ella tu camino” (v. 8).

Susi: No te acerques.

Arturo: ¡No te acerques! Es decir, imagínate: si hay un tipo de situación donde yo voy a ser tentado, no debo acercarme. No voy a probar qué tan fuerte soy para resistir, porque no somos fuertes. Tenemos que huir, así como lo hizo muy bien José, también te acuerdas, en Génesis.

El papá le advierte que hay ciertas cosas que los hombres vamos a vivir en el ámbito de la sexualidad, que no debemos correr el riesgo. Cualquier escenario que vaya a ponernos a prueba en eso, tenemos que evitarlo. Evidentemente, Satanás puede cuadrar todo para probarnos. A mí me ha pasado como hombre donde uno no lo está buscando; está tratando de huir, pero él triangula un cuadro para tentarnos. Pero si depende de nosotros, tenemos que evitar el camino—ni siquiera acercarnos. 

Yo les he explicado en consejerías bíblicas a varones sobre estos tópicos: si tú sabes que caminas por una cierta calle y siempre en la esquina hay una muchacha que te mira y te pestañea de manera provocativa, bueno, cambia la calle. No cruces nuevamente por esa ruta. Haz otra ruta. Yo creo que eso es muy sabio.

Luego del 9 al 14 me encanta como dice: “Ey. Tenemos que tener cuidado porque puedes engañarte a ti mismo y caer solo en remordimiento cuando fallas, y no con un verdadero arrepentimiento”. Porque es verdad. Pecamos. No todo va a ser perfecto en nosotros ni en la vida de nuestros hijos. Pero cuidado—el camino real del evangelio es el arrepentimiento real, no el remordimiento. Claramente vemos en la Biblia hombres como Salomón que cayeron en este engaño de la sexualidad, de la atracción. Él cedió a pesar del mandamiento claro en Deuteronomio, que como autoridad él no podía caer. Pero desobedeció. Pero en realidad finalmente él no se arrepintió. Entonces, cuidado.

¡Qué lindo! A mí me gusta la Biblia porque nos dice: “OK. Este es el camino. Esta es la manera. Pero si llegas a fallar, hay posibilidad de arrepentirte”. La gracia del Evangelio está disponible para nosotros, pero también para nuestros hijos. Así que veo cómo el libro es tan ordenado y práctico. Nos da muy buenos consejos para nosotros y para nuestros hijos.

Susi: Pensando en estos versículos a los cuales te estabas refiriendo, pienso en los padres y cómo a veces no sabemos cómo utilizar las consecuencias, la amenaza de consecuencias, de una manera sabia. Porque he escuchado que padres…no sé…una madre le dice a su hija: “Ten cuidado, porque el momento que estés con un muchacho vas a ver que Dios te va a castigar dejándote embarazada”. OK. Esto es una consecuencia de tener relaciones sexuales; puede ser una consecuencia. Pero la forma de usar la realidad de las consecuencias—creo que Proverbios presenta consecuencias, consecuencias del pecado.

Arturo: Reales.

Susi: Reales, pero ¿cómo los padres podemos entender? ¿Por qué está mencionando estas consecuencias, y cómo podemos imitarlo con sabiduría cuando hablamos con nuestros hijos sobre las consecuencias?

Arturo: Yo creo que, si usamos el modelo bíblico, la Biblia no muestra primero el pecado y sus consecuencias, sino lo bueno de las cosas. Cuando uno enseña a nuestros hijos, tiene que enseñar primero la legitimidad de las relaciones sexuales, lo hermoso de la vida marital y de cómo Dios bendice también la vida familiar y marital y sexualidad. Nosotros queremos poner un temor desde una perspectiva bíblica. Es decir, hay un camino correcto, muy bueno, que te animo a caminar con la sabiduría que Dios te da. Pero también entiende que, si tú decides hacer un camino diferente, va a haber posibles consecuencias. 

Pero entiende: Dios quiere lo mejor para ti. Y el mejor camino no es el camino fácil que te ofrece esta sexualidad libre, desordenada, sino que sí, hijo, hay problemas; va a haber problemas espirituales. Va a haber problemas físicos, como las enfermedades, o eventualmente tener que asumir responsabilidades fuera del tiempo que Dios tiene previsto para uno, y también los daños emocionales que también se producen. 

Por lo tanto, animar a nuestros hijos no solamente mostrándoles que hay consecuencias, sino también la bendición que Dios provee dentro del orden de Dios. Porque aquellos que hemos fallado en aspectos de nuestra vida, y hemos poco a poco por el evangelio ordenado nuestras vidas, hemos visto la diferencia. Hemos disfrutado de la bendición del Señor por hacer las cosas bien. 

También yo creo que los papás tenemos que ser honestos con nuestros hijos. Nosotros no somos el ejemplo perfecto. También hemos fallado. Debemos abrir ese espacio para honestidad y decirle: “Hijo, hay errores en mi vida que trajeron consecuencias, pero te animo, como lo hace el padre de su hijo, a buscar la sabiduría”.

Susi: Sí, exacto. Y creo que tenemos que permitir que los niños sufran algunas consecuencias en otras áreas de su vida. Un niño pequeño que entiende que sus acciones tuvieron consecuencias, le prepara para entender una magnitud de consecuencia más grande más adelante. A veces los padres de niños pequeños no entendemos cómo estamos preparando a nuestros hijos para entender la consecuencia última, que es la muerte eterna, al a veces permitir que sufran y no protegerlos de todas las consecuencias de su pecado.

Arturo: Ese dolor regulado advierte y nos prevé justamente el dolor más grande que sería el infierno. Es muy bueno que nuestros hijos sufran controladamente, reguladamente, ciertas consecuencias. Porque es evidente: no somos sabios. Somos un poco—bastante—necios en realidad. A veces aprendemos de las consecuencias y no por el buen consejo. Pero qué bueno que están ambas cosas: el buen consejo y esta ayuda, que es un cierto grado de consecuencia para corregir conducta.  

Susi: Mencionaste hace un momento, así casi de pasadita, que cuando pensamos en consecuencias hay negativas, pero también hay beneficios. Aquí el padre hace un giro en el versículo 15, del 15 al 19. Está presentándole a su hijo la alternativa de bendición. En lugar de hacerle caso a esta mujer extraña, hay que esperar el hermoso y deseable plan de Dios. Hay algunas personas que piensan que Proverbios sólo presenta el lado negativo de la sexualidad, pero creo que este pasaje es muy claro. 

Arturo: Es muy claro, y mostrarles. Es como decirle al hijo: “Hay un aspecto de la vida sexual dentro del orden del matrimonio que es de alta satisfacción; es decir, liberar la satisfacción en la fidelidad marital. Tienes toda la libertad que tiene un ferrocarril para moverse a la velocidad que quiera, con mucha…pero dentro de los rieles”.

Susi: Sí, porque fuera de los rieles hay muchísimo riesgo de daño y muerte.

Arturo: Evidentemente. Hoy sabemos que hay enfermedades venéreas que producen eventualmente la muerte. La muerte es real. Y evidentemente, la muerte espiritual es la peor de las consecuencias. Pero dentro de los rieles que el Señor ha trazado, de este marco bíblico, ahí hay mucha bendición, y liberar y disfrutar y que se puede explorar el gozo y el disfrute dentro del pacto matrimonial. Es algo que Dios ha deseado y diseñó para nosotros y nuestros hijos.

Entonces debemos mostrarles que eso es bueno, y es bueno en gran manera. Porque así Dios lo creó al principio. Esto no es malo. La sexualidad es muy buena, buena en gran manera. Lo que la ha dañado es el pecado. Alejarnos de una vida pecaminosa en la sexualidad va a traer solo bendición.

Susi: Qué hermoso, ¿no? Yo creo que para los padres no debemos evitar hablar cualquier tema sexual hasta que los hijos estén muy grandes, sino que poco a poco, mientras van creciendo, siempre apuntarlos a la sexualidad como parte del plan hermoso de Dios. Eso ayuda a que no crezcan con una idea de que: “No hagas eso. No hagas eso. Es sucio. Eso es malo”, sino mira, el mismo padre de Proverbios que habló 12 versículos acerca de las consecuencias, y “evita y aléjate”, dice: “Pero aquí está”. En pequeñas conversaciones podemos siempre apuntar a nuestros hijos a ese hermoso plan.

Arturo: En nuestras conferencias de Apologética por Latinoamérica, siempre damos temas sobre sexualidad. Y una de las cosas que animamos a los padres es a pensar lo siguiente: nuestros hijos están expuestos a muchísima información sexualizada. Ellos ven imágenes de sexualidad todo el tiempo. Si no tomo conciencia de eso, no preparo a mi hijo a interpretar correctamente lo que está viendo. A veces asumo que el niño está interpretando bien, mas si yo no dialogo con él, él puede estar siendo adoctrinado de manera incorrecta frente a mis ojos, en mi casa. Por lo tanto, hablar de sexualidad, de niño, y cuando el niño ve una imagen, dialogar con él para ver qué él entendió y cómo sería la interpretación correcta de una sexualidad bíblica.

Susi: Y apuntarle de eso, que es algo que no está siguiendo el plan de Dios; por lo tanto, es peligroso, y cómo debería de ser y por qué.

Arturo: Y por qué. Sí. Mostrar el diseño correcto. Claro. Siempre hacemos la apologética de la verdad bíblica. Esa es la meta de los padres: poner los pensamientos de Dios en la mente de nuestros hijos. En este ámbito en particular, lo que es sexualidad, creo que hoy los padres seríamos muy ingenuos en no darnos cuenta de que hay un tsunami que está cayendo sobre nuestros hijos sobre estos tópicos. Tratar la sexualidad debe ser desde bastante jóvenes, los niños y las niñas.

Susi: La verdad es que podemos pensar que protegemos a nuestros hijos. Podemos tenerlos en educación en casa; podemos nunca soltarlos de nuestra vista, casi. Pero eso no va a evitar que estén expuestos. La verdad es imposible evitarlo. Necesitan aprender a vivir en el mundo caído con la perspectiva o la cosmovisión, como nos gusta decir, de Dios mismo.

Arturo: He tenido en consejería un joven que fue muy protegido del mundo, del ambiente. No tenía teléfono, nada, toda su niñez, su preadolescencia, adolescencia, y en un momento tuvo acceso por el colegio o un amigo a ciertas imágenes. Despertó una curiosidad enorme en él, pero como nunca había sido entrenado a dialogar con lo que sucede afuera en el mundo, sino sólo: “¡Está mal, está mal, está mal!”, pero no explicar por qué está mal y por qué esto otro está bien, no sólo porque Dios lo dice simplemente, sino muchas razones, él luego se desenfrenó en pornografía, etcétera. Entonces él se dio cuenta que no es suficiente aislarnos. Tenemos que educarlos con la sabiduría divina y dialogar también con las ideas que están en el mundo.

Susi: Así es. Yo pensaba en cómo Proverbios habla mucho del carácter de la persona. A veces vemos sexualidad acá en este pequeñito compartimento de la vida totalmente separada, y no comprendemos cuántos rasgos de carácter personal afectan nuestra interacción con la sexualidad. ¿Cuáles serían algunos rasgos de carácter que Proverbios trata, que serían muy importantes ir desarrollando en nuestros hijos para que puedan resistir la tentación?

Arturo: La Biblia hace referencia a aspectos del carácter que son muy valiosos, que no sólo van a ser buenos para este aspecto, sino para cada aspecto de la vida, como por ejemplo el dominio propio, que es una un área muy importante. Todos somos desafiados a nuestro dominio en nuestro carácter, en cómo respondemos a las ofensas, cómo respondemos en la alimentación, en la sexualidad. Por lo tanto, trabajar nuestro dominio propio y que nuestras emociones no sean lo que nos controle, sino las convicciones.

Porque de alguna manera Dios nos regaló estas emociones, pero muchas veces, y sobre todo en esta sociedad psicologizada, todo se mueve en torno a las emociones: la identidad hoy día, etcétera. La gente tiende a pensar que son sus emociones, pero las emociones tienen que ser entrenadas. Tienen que ser sujetas a la voluntad del Señor, y eventualmente las emociones se alinean a nuestras convicciones. El dominio propio, trabajar esa área en diferentes formas dentro del hogar—¿cómo respondemos (le llamamos en Chile) a que me reten, a que me llamen la atención? ¿Cómo yo respondo con dominio propio?

Susi: La disciplina es algo grande en Proverbios. Quizás no se menciona exactamente, pero cuando disciplinamos a nuestros hijos les entrenamos a responder correctamente. Es lo que tú dices.

Arturo: Que no sea mi emoción la que me gobierne en la respuesta que voy a dar. Por otro lado, la integridad en cada aspecto de mi vida: que no haya dobleces, que aprenda a hablar verdad, que sea honesto, me va a proteger contra estos desafíos que la sexualidad me va a proveer. Porque claro, si tenemos acceso a temas de pornografía, si yo no abro eso, si el niño no abre eso que vivió con sus padres, si no hay un diálogo honesto y que no habla verdad, ese pecado lo puede engañar. Si se oculta, va a caer. 

Entonces la vida íntegra y en ese sentido: ser humilde, no orgulloso. Siempre enseñar a nuestros hijos a buscar el consejo. Creo que los papás tenemos que mostrarles eso, que nosotros también somos personas que buscan consejo, que no somos sabios en nuestra propia opinión. Estamos buscando consejería, que no lo sabemos todo, que pedimos perdón, que confesamos nuestros pecados. Porque nuestros hijos aprenden de nosotros.

Susi: Aprenden más de nuestro ejemplo que de nuestras palabras, ¿verdad?

Arturo: Así es. Esos aspectos del carácter como el dominio propio, la humildad, la integridad, Proverbios los trata. Proverbios trata esto sobre cómo nosotros debemos forjar un carácter conforme a lo que Dios quiere. 

El tema de la codicia también—podemos hablarles de la codicia en los términos de las cosas que les gusta comer, que les gusta tener. La codicia se desarrolla en el corazón, y luego la codicia se puede enfocar en el área sexual. El pecado es uno, pero buscamos satisfacerlo en diferentes tópicos. Si él es codicioso con el dinero, y es codicioso con el alimento, no sería raro que luego sea codicioso en el ámbito de la sexualidad. Por eso es importante tratar esas áreas.

Susi: Yo creo que hay mamás que no se dan cuenta que cuando a los dos años todo lo que el niño quiere se lo da, si no lo quiere comer, no lo tiene que comer y le da de comer lo que él quiere, está preparando—es algo tan sencillo—pero está preparando a ese niño a dar rienda suelta a sus deseos, a sentir que no tiene que controlarse. 

Y lo de las emociones que dijiste es súper importante, porque el mundo dice: si yo siento atracción a esa persona, pues tengo que actuar conforme a mis sentimientos. Pero eso no está en la Biblia en ningún lado. No es algo bíblico. Que los padres entendamos la importancia de si todavía hay oportunidad—si tú estás escuchando y tus niños están pequeños, tú tienes oportunidad. ¿Cómo vas a proteger la sexualidad de tu hijo? Una manera es ayudarle a desarrollar todo esto, lo que tú dices.

Arturo: El carácter. Carl Trueman, en su libro El origen y el triunfo del ego moderno, habla justamente de este cambio cultural, de la psicologización del yo, donde todo tiene que ver con las emociones. Si mi niñito se siente mal, yo trato de hacer todo lo que sea posible para que él se sienta bien. Eso es el caldo de cultivo para que su codicia, su pecado, se desenfrene cuando ya no tenga el rango de autoridad que los padres tenemos sobre ellos. Porque ya cuando son adolescentes empiezan a luchar contra nuestra autoridad y se creen, o quieren ser, independientes. Entonces es muy importante trabajar esto desde pequeños.

Susi: Muy bien. Pues ahí hay mucha materia que pudiéramos hablar, pero vamos a ir cerrando nuestro tiempo. Aquí para terminar, regresando a Proverbios 5, noté algo importante cuando estaba estudiando este capítulo. Este padre ruega a su hijo a que le escuche, a que haga caso a sus advertencias sobre la mujer mala, y a que espere el tiempo del Señor y se deleite en ser fiel a una sola mujer. Luego termina con una gran motivación, y esto me encanta. Versículo 21 dice: “Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová”. ¿Qué te parece esto?

Arturo: Me encanta, porque recuerdo mi niñez, ¡que fue hace bastante tiempo!

Susi: ¡No te voy a preguntar cuánto!

Arturo: Pero recuerdo que mi mamá siempre ponía delante de nosotros la realidad de que Dios está presente mirándonos. Es decir, ella hacía lo que hizo este padre: desataba el horror de la omnisciencia y omnipresencia del Señor. Porque eso debería causar algo en nosotros, saber que Dios está ahí presente, mirándonos. Aunque cuando niño al principio lo miraba como algo tenebroso, terrible, después fui entendiendo cómo eso me guardó de muchas cosas—no de todo, porque soy pecador, pero de muchas cosas. 

Entonces él le mostró que cada paso de la vida de nosotros está a la vista de los ojos del Señor, como se dice en teología, Coram Deo: frente al rostro del Señor. Eso es muy bueno desde pequeño, porque les va a frenar de hacer cosas pecaminosas. Así que veo la sabiduría de este padre en mostrarle que va a haber momentos donde él no iba a estar, pero solo Dios iba a estar. Y ese niño sería consciente de eso. Eso creo que es muy sabio inculcarlo fuertemente en el corazón de nuestros hijos.

Susi: A fin de cuentas, la motivación que pudiéramos presentar a nuestros hijos, por ejemplo, de evitar enfermedades, evitar las consecuencias malas del pecado o incluso la motivación de que un día vas a tener una esposa o un esposo y vas a poder disfrutar—bueno, hay personas que nunca se casan. Ambas motivaciones existen, pero no son supremas. Es el temor de Jehová, que es lo que habla mucho. Ya tuvimos un episodio sobre eso. De verdad, yo pienso, cuando nosotros llamamos el podcast Crianza Reverente, teníamos exactamente este concepto en mente: tú y tus hijos delante de Dios. Así se llama el tagline del ministerio. Y la verdad es que tenemos más que nada que enseñar a nuestros hijos a que vivan como en la presencia de Dios. Creo que es lo que está diciendo esta parte.

Arturo: Exactamente. Eso los va a frenar, pero también no solamente el aspecto de freno, sino también lo que va a significar finalmente para ellos. Vivir en la presencia del Señor es el mejor lugar donde podemos estar—en su presencia, plenitud de gozo, delicia a su diestra para siempre. Ellos van a aprender el deleite de estar en esa presencia. No sólo el temor que va a producir, que en una etapa es bueno que lo sintamos, pero también vamos a disfrutar de esa presencia del Señor. Que Dios bendiga también así a nuestros hijos.

Susi: Gracias, Arturo. 

Arturo: Muchas gracias a ti.

Susi: De verdad, gracias por estar aquí. Y a ti que estás escuchando, quizás esta semana podrías sentarte, si tienes hijos de edad de primaria, secundaria, hacia arriba, sentarte a leer Proverbios 5 con tus hijos. Y saca temas de sexualidad que antes no habías sacado por temor. Pero más que nada que ores para que Dios te dé sabiduría como padre de tratar este tema de la sexualidad con tus hijos. 

Que Dios te bendiga mucho esta semana. Bendiciones.

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Autores

  • Susi es la fundadora de Crianza Reverente y anfitriona del podcast, mamá de tres adultos jóvenes, y esposa de Mateo Bixby, uno de los pastores de Iglesia Bautista la Gracia en Juarez, NL, México.

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  • Arturo Valdebenito es expositor y director de proyectos para el Departamento de Idiomas, International Outreach de Answers in Genesis (AiG). Es responsable de coordinar y desarrollar las iniciativas de AiG en varios países, con enfoque en la capacitación de líderes y la promoción de la defensa de la fe cristiana y la creación bíblica. Se graduó en Ingeniería Mecánica de la Universidad de Santiago de Chile, tiene una Maestría en Teología y está certificado en Consejería Bíblica por la Asociación de Consejeros Bíblicos Certificados (ACBC).

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