Categoría: Vida Espiritual

La vida devocional de una madre

August 30, 2026

Muchos pastores y estudiosos argumentan que para realmente entender la Biblia, el lector debe ir al texto original, aprender Hebreo o Griego y probablemente conocer un poco de historia antigua. Sin duda es un consejo sabio; sin embargo, como mamá de dos niños pequeños, me intimida la idea de intentar hacer algo más de lo que ya tengo por hacer. Nosotras (hablo por las madres) nos alegramos cuando tenemos un poco de tiempo a solas para estudiar la Biblia.

Probablemente las que tenemos niños pequeños no seremos capaces de pasar varias horas diarias estudiando la Biblia, pero sí podemos crecer en nuestro entendimiento de la Palabra sin intentar estudiar Griego.

Kathleen Nielson es autora, oradora, esposa, madre, abuela y anteriormente directora de iniciativas de mujeres para Coalición por el Evangelio (en Estados Unidos, del 2010-2017). Nielson ha enseñado la Biblia a mujeres durante 30 años y escribió una serie de libros llamados “Living Word Bible Studies”. En esta entrevista, Kathleen ofrece algunos consejos para madres jóvenes sobre cómo maximizar nuestro tiempo en la Palabra de Dios.

 

¿Cuál es tu método para leer el texto e interpretarlo? O, ¿cómo podrías animar a mujeres sin estudio teológico formal a estudiar la Biblia?

Esta es una pregunta muy importante y una que me hacen seguido. Primero, usualmente me sincero al decir que nunca he estudiado en un seminario o estudiado formalmente el griego y hebreo. Esas actividades son maravillosas si Dios las permite, pero la Palabra de Dios no es solo para los estudiosos del griego, es para todos. Dios nos habla a través de Palabras vivas. Los estudiosos nos ayudan, sí, pero Dios nos llama a cada uno a escuchar y “temblar a su Palabra”. Tenemos muchos anhelos y huecos vacíos dentro de nosotros, y de alguna manera nos olvidamos que fuimos creados para tener comunión con Dios, para escuchar y responder a Sus Palabras; Su Palabra nos llena a través del Espíritu. Esto no es una materia puramente académica, sino una intensa e infinitamente personal.

La parte de “leer e interpretar” en tu pregunta requiere una respuesta más larga, pero la respuesta comienza con ¡toma tiempo para leer! Estamos acostumbrados a la comida rápida y de la misma manera a veces pensamos que podemos “pasar a recoger” algunas deliciosas verdades de las Escrituras para llevar.  Si tuviera que resumir el proceso de estudio comenzaría diciendo que es leer y releer, luego hacerle preguntas al texto para saber lo que dice y luego aplicarlo. Este es un buen proceso para aprender en grupo o uno a uno.

Hay más una pieza que siempre olvidamos: la oración. Hablar con Dios acerca de lo que estamos leyendo hace toda la diferencia. Con una dieta constante de la Palabra empapada en oración, año tras año, le vas tomando el gusto, te deleitas en ella y empiezas a compartirla. En poco tiempo, estás enseñando a otros de una forma u otra. 

 

¿Cómo tuviste tiempo para estudiar la Palabra siendo una madre jóven con niños pequeños?

Me uní a un grupo de estudio bíblico de la iglesia e hice una prioridad participar en él, con el ánimo y el apoyo de mi esposo, Niel. Teníamos muchos otros trabajos y presiones pero nuestros compromisos con el estudio de la Biblia, en varios contextos, nos ayudó a mantener nuestras almas vivas en medio de todas nuestras circunstancias. Por supuesto, nadie lo hace perfectamente; habrá días y semanas difíciles y a veces estudios bíblicos difíciles. Sin embargo, es importante que nos conectemos con el pueblo de Dios para que podamos recibir y dar ánimo en nuestro caminar.

Todos estamos muy ocupados, no importa cuál es nuestro rol en la vida; pero me parece que las cosas que realmente queremos hacer, las hacemos. Comemos cuando queremos comer, muchos de nosotros queremos ejercitarnos; queremos cortar nuestro cabello y hacernos limpieza bucal. Queremos pasar tiempo con amigos, ¡o leer blogs! Así que simplemente hacemos tiempo para esas cosas que queremos y enseñamos a la siguiente generación a hacer esas cosas. 

¿Leer y estudiar la Biblia? Es realmente una cuestión de importancia y deseo. Es una cuestión de cuanto creemos que Dios es real, que Dios está aquí y que vamos en dirección a reunirnos con Él. Así que no queremos perdernos sus Palabras así como yo no quería perderme leer las cartas que Niel me mandaba el año en que estuvimos comprometidos pero vivíamos en ciudades diferentes.

 

¿Hay algunas herramientas que usas para ayudarte en tu estudio de la Biblia? Algo que pueda ser accesible para las mamás promedio

¡Sí, muchas! Primero tengo que decir que al estudiar un pasaje o un libro, siempre comienzo leyendo el texto varias veces con atención, marcándolo, haciendo preguntas y tomando notas. Pero hay buenas herramientas que pueden usar, por ejemplo, a menudo busco traducciones interlineales del griego y el hebreo en www.biblos.com. Este es un sitio web que te da todo tipo de traducciones paralelas, acceso a estudio de palabras y referencias cruzadas. He desarrollado gusto por ciertos comentaristas bíblicos. (Dos recursos similares que tienen herramientas en español, son LogosKLogos y https://bibliaparalela.com/ ). También, en la página de Coalición por Evangelio puedes encontrar el apartado de “recursos Coalición” que está lleno de grandes ayudas. Si tu situación lo permite, haz preguntas y genera debates en casa, y en tu iglesia con pastores y maestros piadosos.

 

¿Nos podrías mostrar paso a paso cómo estudias un versículo?

La semana pasada Niel y yo estábamos leyendo Esdras 7 utilizando el plan de lectura “Leyendo la Biblia” (disponible en la página de Coalición por el Evangelio). Te mostraré algunos posibles pasos que puedes tomar al leer y digerir un versículo usando uno que me llamó la atención del pasaje de Esdras: “Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos.” (Esdras 7:10)

1.Sepáralo. Me gusta desglosar mis pensamientos. En este pasaje podemos encontrar un sujeto, una acción, y luego tres objetivos.

  • El sujeto es Esdras así que tengo que saber bien quién es él. En el capítulo 7 aprendo que Esdras es un judío y un “escriba diligente en la ley de Moisés” (v. 6) que servía al rey persa Artajerjes en el periodo justo después que el exilio se había acabado.
  • La acción la encontramos en la frase “preparado su corazón”. Es muy bueno tomar el tiempo para meditar sobre esto. Esdras no llegó a ser así por casualidad; es interesante notar que el pasaje no dice que él era bueno en esas cosas, sino que él deseaba y apuntaba a estas cosas debido a lo que había en su corazón.
  • Los tres objetivos son hermosos: inquirir, cumplir, y enseñar la Palabra de Dios. En esta parte medito y oro en el hecho de cómo estos objetivos por sí solos no funcionan; sin embargo, cuando estos objetivos trabajan juntos, traen mucho fruto.
  1. Mira el contexto. El versículo anterior (v.9) termina diciendo: “estando con él la buena mano de Dios.” ¡Esto nos es de mucha ayuda! Podríamos convertir Esdras 7:10 en una tarea moralista, pero al ver este pasaje en su contexto podemos ver que el corazón de Esdras junto con sus acciones eran así debido a la gracia de Dios. Dios estaba desarrollando sus propósitos redentores. De hecho, mirando el contexto anterior y posterior de este versículo podemos encontrar múltiples menciones de la mano de Dios en Esdras y Su pueblo. Quizás esto sea una parte clave en este libro. Ciertamente, en un contexto bíblico más amplio, los libros de Esdras y Nehemías muestran la fidelidad de Dios con su pueblo; las promesas de Dios no fallan. Dios anunció el exilio, pero también anunció el regreso del exilio, justo como lo explican los versículos con los que comienza el libro. De acuerdo con todas sus promesas, el Señor estaba desarrollando un gran plan de redención a través de la simiente de Abraham, y este libro, este versículo, nos da un vistazo de ese plan en acción en un momento crucial de la historia de redención.
  1. Ora y aplica. Sí, oraré para ser más como Esdras en preparar mi corazón y en el alcance de mis objetivos, particularmente en relación a la Palabra de Dios. Pero haré eso reconociendo la mano de Dios y la gracia de Dios en mi vida, sus grandes propósitos redentores en acción y sus buenas promesas que se cumplen en Jesús mi Salvador. Con esos reconocimientos y con la gracia de Dios, mi corazón estará libre para inquirir, cumplir y enseñar la Palabra con un abandono santo. La mano de Dios está dirigiendo reyes y naciones y el curso de la historia, ¡y a mi! ¡La mano de Dios está sobre su pueblo!
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Autor

  • Trillia Newbell es autora de varios libros incluyendo A Great Cloud of Witnesses, Sacred Endurance, If God Is For Us, Los Temores del Corazón. Así como libros para niños como: Creative God, Colorful Us, y La Gran Idea de Dios. Como directora de adquisiciones en la Editorial Moody, Trillia anima y apoya a otros escritores. Está casada con Thern y residen cerca de Nashville junto con sus dos hijos. Puedes encontrar más de ella en su página web y la puedes seguir en Instagram.

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